Aldea de 21 habitantes, según el último censo, y que llego a estar casi despoblado. En las últimas décadas han sido restauradas sus casas y ha vuelto a tener vida. En 1857 llegó a tener hasta 69 almas.
Una de sus mejores construcciones es Casa Betato, situada en la plaza Mayor, en la que destacan la decoración de los dinteles de sus ventanas y puerta donde aparece la fecha de 1685.
La Iglesia de San Pedro ad Vincula, en la que hay que destacar su torre, tiene vestigios románicos si bien está datada entre los siglos XVII y XVIII.
En un paraje cercano denominado La Chinibrosa se encuentran los restos de una antigua población que se denominó San Vicién. Entre los vecinos se cuenta la leyenda que hace muchos años la peste acabó con todos los vecinos y que únicamente se salvaron los que por diferentes motivos se encontraban fuera. Estos habitantes decidieron formar la nueva aldea en un nuevo lugar y es la que hoy conocemos como Torrelisa.
Afortunadamente y gracias a los vecinos que decidieron volver, hoy vuelven a echar fumo las chamineras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario