Chaminera Sin Fumo

Un paseo por los pueblos del Sobrarbe

4/12/11

SASÉ

Sasé está situado a 1204 metros de altitud y es uno más de los pueblos deshabitados del Valle de la Solana, si bien ha sido okupado en diversas ocasiones por diferentes colectivos y personas. Actualmente también hay algún okupa o hippie, cada cual que elija el término que más le guste, que vive en el pueblo.

Fotografía tomada en 1979 

Bonito texto de La Ronda de Boltaña sobre Sasé:

  ...Adiós, pues, bosquecillo de chimeneas; adiós, solar de nuestros mayores; adiós, viejos hogares para siempre apagados. Lo que no han podido todavía el tiempo y las nieves, lo podrán la insensatez de tus guardianes y el silencio de tus hijos. Deshojada flor de la Solana, adiós.


    Pero no será verdad. No puede serlo. Seguro que esta vez Sobrarbe tiene algo que decir, y quienes una vez más pretenden decidir sin nosotros nuestro futuro, tendrán que oírnos. ¡Alto ahí!, ¡que nadie toque Sasé!. Ni unos, ni otros. Pero, menos que nadie, quien pretenda derruirlo. Vamos a sentarnos, y hablaremos. ¡Hay que hablar de tantas cosas!... Con el pueblo aún en pie y toda nuestra historia por escribir, hablaremos, si queréis, de Sasé y del resto del país; de las gentes que se fueron y no han sabido volver; de los que nos quedamos y no hemos sabido hacer que volvieran; de los recién llegados, que ni se fueron ni han vuelto, pero hoy están aquí. ...¿Estarán mañana?. ¿Estaremos nosotros?... ¿Por qué no hablamos de eso?.



Fotografía de 1979

Cualquier despoblado origina, al visitarlo, un halo de misterio y de melancolía. En Sasé además se siente una gran tristeza que se multiplica al ahondar en su historia. En el siglo XVI se contaban unos 23 fuegos. En 1900 se contabilizaban 104 habitantes y en 1965 se marcharon los últimos moradores. El "contagio" de la emigración fue fulminante. Ni la peor de las pestes hubiera diezmado tanto y tan rápido.


Según los expertos, Sasé es uno de los pueblos más soblesaliente en arquitectura popular pirenaica. Sin embargo nadie se ha preocupado de preservar el pueblo en los más de 50 años que lleva deshabitado. El paso del tiempo es inexorable y probablemente su recuperación sea ya demasiado tarde. Una muestra tangible de la belleza de Sasé lo ofrecen estas fotografías en las que, por razones obvias, destacamos las espectaculares y preciosas chamineras.

De 1974

Por último destacaremos a la Iglesia de San Juan Bautista de estilo románico y edificada probablemente en las primeras décadas del siglo XII. que amenaza ruina. Tiene la misma planimetría que la de San Martín de Buil, Aínsa, Campanal de la Virgen en Tou, Morcat y Sarsa de Surta, donde la torre de un solo cuerpo están centradas a los pies.


Agradecemos a Thibault Dieste la cesión de sus fotografías, en esta entrada la última, y aprovechamos para invitar a quién lo desee a ver su extraordinaria web de arquitectura pirenaica http://www.diestemur.com/.

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